Día Doce más Uno
La culpa, dolor, sufrimiento, mala conciencia, angustia y la libertad de decisiones van ligados. Al tomar una decisión, como el sabor de nuestro refresco o elegir un trabajo por otro, estamos ante algo de incertidumbre -por pequeña que sea- en la que por un momento dudamos sí lo que elegimos fue lo mejor, tenemos angustia, y sí las cosas no salieron de la manera esperada o si salieron como esperábamos (quién sabe, los seres humanos somos raros) puede que sintamos mala conciencia. O bien podemos omitir ese paso e ir directo a la culpa.
La culpa no tiene porque ser algo malo, en todo caso es un recordatorio de lo humanos que somos e incluso podría ser una deficiencia -por los estados mentales que conlleva-. Es clásico que tengamos mala conciencia por hacer una compra excesiva e innecesaria, bastante común que después dudemos si en verdad necesitamos el producto o servicio y nos repitamos los beneficios y el que su dinero se va a pagar se regresará en beneficios o que el precio fue justo. Y ya.
Tener en cuenta que el sufrimiento se irá eventualmente, es un arma de doble filo porque tenemos la seguridad de que se nos pasará, lo que en lo personal lo vuelve algo horrible. El hecho de poder explicarlo y saber que significa nada, es reconfortante pero extrañamente esas horas de angustia las siento más horribles. Esa seguridad nos vuelve cínicos y comodines por la seguridad de que todo estará bien.
El sufrimiento ¿legítimo? bueno, el que no es por culpa puede que sea injustificado si lo pensamos racionalmente. ¿Sufrir por una tipa que no hizo caso? Lo ideal sería superarlo y avanzar pero entramos en una “depresión” o en un estado mentalmente inestable en lo que nada más tiene importancia y, a veces, TODO nos habla del tema, TODO tiene que ver y nos manda señales. Tal vez sea cierto que unas cosas son señales, pero no TODO lo es. Como sea el proceso del sufrimiento nos ayuda, nos vuelve mejores personas y nos prepara para lo que sigue.
Algunas veces está angustia es algo egoísta, hasta pena da aceptar sentirse mal por algo que para los demás sería insignificante o simplemente no está bien o no hay razón para sentirla. Por otro lado: solemos sentir una empatía por el sufrimiento ajena, algo que es totalmente ajeno al egoísmo que solemos sufrir cuando sufrimos (dah). Me es difícil decidir cual sufrimiento de estos es más fácil de ayudar, si el propio o el ajeno: a otras personas las podemos auxiliar pero la decisión absoluta está en ellos, mientras que si pensamos así pues sólo nosotros podemos superar. pero sería un proceso demasiado largo.
¿Qué cómo se alivia el dolor / sufrimiento / angustia? Con el tiempo, -como ya se dijo- eventualmente encontraremos respuesta, aceptaremos lo que tengamos que aceptar o simplemente aquellos que nos apuraba ya no tendrá importancia. El tiempo solito no lo arregla, hay procesos de reflexión y valoración, sin dejar de lado los factores externos que nos sacan adelante o bien nos ayudan directamente, incluso haciéndonos olvidar el asunto original.
El dolor y sufrimiento son necesarios en nuestra vida, sin ellos no creceríamos o seríamos seres alejados de la realidad (como algunos que vagan por ahí). La culpa es consecuencia del conocer que tenemos decisión y el seguir o no lo que planean para nosotros -aún si se sigue es una elección-, de ahí en adelante cualquier decisión es nuestra y se tiene que ser responsable, si la regamos o algo salió mal o actuamos de mala fe, pues estuvo en nosotros.
Malamente sentimos culpa cuando hacemos algo mal pero no era nuestra intención no sabíamos que eso sucedería, incluso aún más que cuando actuamos de mala fe. El siguiente paso es pensar en pasar la culpa a alguien o algo más, “fue culpa del camión que se tardó mucho o es que no me avisaron” si este proceso sucede obviamente la culpa en nuestra ya que en caso contrario ni siquiera trataríamos desesperadamente de justificarnos. Aceptamos la culpa, con toda la angustia que implica, sufrimos y seguimos adelante.
No sé puede evitar la culpa, y al igual con el asunto de la conferencia pasada -consumismo- no queda más que resignarnos y hacerlo mejor para la siguiente vez; doler, sufrir y la mala conciencia nunca dejarán de pasar por nosotros (incluso por las razones más estúpidas) pero podemos tener un proceso que no nos duela tanto y posteriormente aplicar lo aprendido.
Cierro con la frase que uno de los conferencistas recordó, “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”*, nuestro gran poder es elegir.
*(Sí, tan-tío-Ben)


5 invitaciones de hi5:
Paco, es ese un reporte de los que te pedían en el curso de formación humanista? Se parece mucho a los que a mi me entregaban, y sobre todo, hace referencia a algunas dinámicas del curso.
Atte. Páfel
¿Acaso nadie lee las etiquetas?
Sí, es ese reporte.
¿Estoy imaginando cosas o en ese curso te dio una conferencia alguien que yo conozco y/o estuviste de compañero con alguien que yo conozco?
Pues Dr. Mario estaba en la sala. La conferencia la impartió Páfel (a quien puedes leer arriba).
¿Por qué la pregunta?
Como que me acordaba vagamente de algo, pero no así bien y ahora menos =S jajaja
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