Extemporáneo, as usual
[A propósito del 20 de noviembre] Por esa cara la espera valió la pena
Pareciera que las celebraciones nacionales están cada vez más en desuso, como si de alguna manera no significaran tanto como antes o bien no tienen tanto bombardeo publicitario, también está la opción de que al salir de la secundaria no se tienen tan presentes las fechas, dado que no hay un constante recordatorio por parte de la autoridad; esa puede ser la razón de los casi infames segmentos anuales que vemos en los noticieros, donde el reportero en turno entrevista a algunos incautos que se atreven a decir barbaridades del tamaño de que Benito Juárez fue un héroe de la independencia.
Si una fecha se ha visto disminuida en los últimos años sería el aniversario de la Revolución Mexicana (20 de noviembre, para su información). Es más, hasta el gobierno le tira ¿recuerda que en el sexenio pasado se canceló el desfile deportivo de dicha fecha? Pero luego reivindican, porque ya viene el centenario y sus múltiples festejos. Otra cuestión que confunde es el hecho de que ahora los feriados no son el mero día, sino el lunes más próximo, si uno apenas por eso se daba cuenta, las generaciones que vienen están perdidas.
Aún en 2008 algunos estados necios, como el nuestro (Aguascalientes, si no se había dado cuenta), siguen teniendo mítines relativos al calendario, tan desairados como grises, aunque nunca falta el personaje que afirma que los ideales de lo que se está celebrando ya ni se siguen.
Para llenar huecos quién mejor que unos calienta-bancas profesionales, estudiantes de las heroicas escuelas secundarias y preparatorias que tuvieron la mala suerte de ser elegidas este año por el Instituto de Educación para, entre otras cosas, saludar y cantar de mala gana el himno nacional.
Ahí los tiene, haciendo esfuerzos sobrehumanos para llegar al centro (ya sea por el frío, ya sea por la distancia) a la hora indicada con la amenaza de su director (si faltan no se les entrega certificado), digamos a las 8 de la mañana cuando sólo se ve a los empleados de limpia, los encargados de sonido, los soldaditos bien formados y uno que otro policía. Ni los gatos de los secretarios se encuentran en la zona, que decir de los funcionarios de primer nivel quienes, sí bien les va a los alumnos, se dignan a llegar a las 9 AM. A mayor jerarquía peor puntualidad.
Los jóvenes ya se acabaron toda la música de su celular y platicaron de todos los temas conocidos, además con tanta reverencia y saludo pareciera que estamos en El Imperio y Darth Vader está por arribar. ¡Mira, ya viene! La hora de ir a almorzar a gorditas Victoria es cada vez más cercana.
Aplausos, murmullos, los funcionarios comienzan a levantarse. El Gobernador Constitucional del Estado, Luis Armando Reynoso Femat, hace acto de presencia con una glamorosa entrada, previo al canto del himno nacional.
Cuándo sucedió, era un suéter de la prepatorio José María Morelos y Pavón.
“¡Pasa la coca!” decía el grito
La cara de nuestro gober precioso perdió su habitual sonrisa, se mostraba alterado y aceleró el paso, nadie hizo mención. Al parecer esa frase, ¡pasa la coca!, tocó una fibra sensible.
Sabíamos que es el señor de los rayos y de sus nexos con Televisa pero desconocíamos su afición por las ¿bebidas carbonatadas?


4 invitaciones de hi5:
jaja, es muy bueno!!! :) estoy de acuerdo contigo en lo de las fechas, y me gusto como lo narraste!
también al Choco le gusta la coca.. jaja
así fue el de periodismo?
chiste viejísimo que se cuenta en las primarias:
En qué se parece LARF a Benedicto XVI?
en que el papa es Benedicto... y larf bien adicto
y ya, ya se va el necaxa
Concuerdo con la Chimuela: es bueno. Publica esto en los retrovirales, que como que están perdiendo el estilo.
Atte. Páfel
jajaja yo contribuí a que publicaras tu post (emoticon ero:)
Brr, necesito internet me siento desconectada de la realidad, al rato terminaré como cierta persona imaginando cosas en mi propia realidad jaja.
Te kiero :D
Ah y tu trabajo se ve mejor aquí
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